tenga en cuenta: todos nuestros cuencos tibetanos hechos a mano están clasificados por peso. El diámetro mencionado es una indicación aproximada que da una idea general del ancho del cuenco. Las varillas para frotar deben pedirse por separado. Cuenco tibetano hecho a mano de aleación de bronce con un motivo central grabado de un sol y una luna creciente flanqueando triángulos verticales e invertidos en el interior rodeados por diagramas de órbita celeste alternados y medallones geométricos de yantra con rellenos de nudos interminables y volutas de nubes entre ellos. La parte inferior refleja la composición interior y la banda lateral presenta volutas de nubes, nudos interminables y un borde de pétalos de loto. sol y luna: dualidad cósmica: el grabado interior yuxtapone caras astrológicas populares solares y lunares con triángulos alquímicos duales (erguidos para el fuego/masculino, invertidos para el agua/femenino) frente a estrellas concéntricas y patrones de puntos. Ocho medallones circundantes alternan cartas de órbita estilizadas y yantras tántricos hindúes que simbolizan ciclos celestiales y geometría sagrada con nudos interminables y nubes auspiciosas que llenan los espacios. muy adecuado para prácticas que requieren equilibrar fuerzas opuestas (día/noche yin/yang consciente/inconsciente) o para rituales centrados en la astrología. Su tono claro y armonioso lo hace igualmente adecuado para sesiones de sanación con sonido destinadas a restaurar el equilibrio interior y la alineación cósmica. Cuencos tibetanos batidos Los cuencos tibetanos batidos o martillados a mano se elaboran mediante un proceso completo de martillado a mano. Cada cuenco tiene forma y forma utilizando técnicas tradicionales en las que expertos artesanos calientan discos de metal, los apilan y los martillan hasta que toman la forma deseada. Este proceso se repite varias veces para lograr la forma final. Como resultado, cada cuenco tibetano es único, con ligeras variaciones en tamaño y forma que reflejan la auténtica artesanía. La aleación utilizada consiste en cobre, estaño y una mezcla de otros metales cuidadosamente combinados para producir un tono rico y resonante. Después de darle forma, cada cuenco se cincela y pule, lo que da como resultado un instrumento duradero y armonioso adecuado tanto para uso ritual como para terapia de sonido.